Raíces que vibran desde el corazón del Caribe
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- hace 2 días
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Redacción: Arely Negrete

Un recorrido por una propuesta musical caribeña que fusiona tradición y sonidos actuales, explorando identidad, herencia cultural y evolución artística en la escena latinoamericana contemporánea.
El cantautor panameño Fausto Moreno ha construido una propuesta artística que enlaza tradición y modernidad dentro del amplio espectro de los sonidos caribeños. Nació en Colón Panamá. Su trayectoria comenzó a tomar forma en 2016, cuando inició presentaciones en bares, festivales y distintos escenarios locales, consolidando poco a poco un estilo propio.
Desde sus primeros años estuvo rodeado de boleros y melodías tradicionales que escuchaba en su entorno familiar. Con el tiempo, esa base se expandió hacia géneros como el reggae, el afrobeat y el dancehall, integrando influencias que hoy definen su identidad musical. Para él, la riqueza cultural panameña radica precisamente en su diversidad.
Es un punto de encuentro donde convergen ritmos antillanos, ecos del vallenato colombiano y la herencia jamaiquina, elementos que alimentan su proceso creativo. En 2019 dio un paso decisivo con el lanzamiento de su álbum Orgánico, La Tierra es Nuestra, una producción compuesta por 11 canciones.
El disco explora fusiones entre afrobeat, reggae y dancehall, mostrando una madurez artística que ampliaría su proyección. En este trabajo colaboró la cantante Demphra, reconocida por su participación en La Factoría, aportando un matiz distintivo que enriqueció la propuesta sonora. Este lanzamiento marcó un momento clave en su carrera, pues logró sintetizar sus raíces y su visión contemporánea en un formato más sólido.
Más adelante presentó Mi Afro esencia, un proyecto que profundiza en su herencia cultural y en su historia personal. La producción funciona como un homenaje a la figura materna y a las enseñanzas que han guiado su vida. A través de letras que abordan espiritualidad y crecimiento, el artista ofrece algo que trasciende el entretenimiento y busca generar reflexión sin perder el carácter festivo propio del Caribe.
Moreno concibe su música como una experiencia integral, piezas que pueden disfrutarse tanto en un ambiente íntimo como en otra situación menos personal. Su intención no es únicamente invitar al baile, sino también compartir mensajes que conecten con la identidad y la memoria. Su obra se posiciona como un puente entre tradición y actualidad, reafirmando el valor de las raíces afrocaribeñas dentro del panorama musical contemporáneo.
La obra de Fausto Moreno demuestra que la identidad puede ser un eje creativo potente cuando se trabaja con coherencia. Sin embargo, el reto está en profundizar aún más en la innovación sonora para evitar fórmulas previsibles y consolidar una voz verdaderamente trascendente en la escena regional.



