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El significado oculto de la isla del reggae

Redacción Carlos Villa 


Lo que no se nombra, no existe, y en un universo donde siempre el lenguaje ha sido una convención donde todos los parlantes están de acuerdo, el significado original sobre los lugares que habitamos o lo que comemos resulta muchas veces desconocido su origen o ignorado por completo.  

Nombramos algo porque existe y es parte de una construcción social que el lenguaje va creando a partir de lo que los seres humanos articulamos según lo capten nuestros sentidos, percepciones y fenómenos culturales alrededor. No muy a menudo nos preguntamos cuál es el origen de lo que nombramos más allá de su definición. 


Si bien la curiosidad de saber por qué se llaman así ciertas prácticas, usos, costumbres o bien el nombre del lugar en el que vivimos desde lo que significa nuestro municipio, el estado o el país en el que vivimos nunca indagamos más allá de lo que nuestro motor de búsqueda preferido de internet nos diga, no vemos más allá de eso. 


Un pueblo qué has sabido posicionarse en la industria musical gracias a los éxitos que lo han llevado a la fama en el género del reggae tiene oculta una historia sobre por qué es tan peculiar el nombre del país en el que viven, Jamaica. Hoy el cómo lo pronunciamos es un término acuñado al español y a también en su sonido original, más no en lo escrito. 


Sin embargo, escribir Jamaica se da como una deformación del idioma español cuya palabra original proviene del dialecto taíno, que se hablaba por las civilizaciones que habitaron la isla hace tiempo, por lo que su significado se encuentra en las raíces y la cultura de los taínos y los arahuacos. 


Ellos nombraban a la isla con una repetición fonética “Xaymaca o Yamaya” que hoy se sabe significa “tierra de la madera y el agua” que en comparación con la connotación de ahora tiene cierto parecido y congruencia con una la planta de la jamaica. Incluso se cuenta que cuando las civilizaciones occidentales llegaron al nuevo continente la llamaban Janahica


Cuando Cristóbal Colón arribó a la isla que hoy todos llamamos Jamaica a términos del siglo XV, el explorador enviado por los Reyes de España tampoco le era posible pronunciar el significado original, aunque aún así lo escribió cuando reportaba sus hallazgos en sus diarios. 


Como casi siempre ocurría en el momento en el que los occidentales llegaban, comenzaron a apropiarse del nuevo territorio descubierto y a imponer su cultura hegemónica sobre las civilizaciones ya existentes, por lo que propusieron cambiarle el nombre a la isla que los taínos así nombraban por el nombre Santiago.  


Lo anterior seguramente por razones religiosas, pues este es un nombre bíblico y sí comparamos esta intención muchas otras naciones de América cuentan con un nombre religioso en su cómo se llaman, como por ejemplo San Salvador o San Vicente y las granadinas.  


Así que, si bien la pronunciación original de la isla fonéticamente se parece al acuñado actualmente, el significado sigue siendo el mismo y su parecido con la planta que conocemos se relaciona explícitamente. 


Jamaica es una nación afrocaribeña que no solamente destaca por regalarle al mundo el reggae y a Bob Marley, también cuenta con una amplia y vasta riqueza cultural en cada uno de los nombres que la conforma, y así el lenguaje se convierte en expresión y signo de identidad. 


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