Adiós a Hopeton James, una voz romántica que marcó al reggae y al dancehall
- RootsLand

- 16 dic 2025
- 2 Min. de lectura
Redacción: Javier Escárcega

La música jamaicana despide a Hopeton James, veterano cantante de reggae y dancehall cuya voz en falsete y estilo romántico lo convirtieron en una figura entrañable de las décadas de 1980 y principios de los años 90.
La confirmación de su muerte por parte de su viuda, Patsy Lafayette-James, reveló que el artista había enfrentado serios problemas de salud tras sufrir cuatro derrames cerebrales en los últimos tres años. Estas complicaciones pusieron fin de manera prematura a una carrera que, aunque no fue la más prolífica de su generación, sí fue profundamente significativa. Resulta inevitable pensar que su voz aún tenía historias que contar. Su retiro forzado deja la sensación de una obra interrumpida por circunstancias ajenas al arte.
Nacido en St. Mary, Hopeton James emergió durante el periodo más melódico del dancehall, cuando el género encontraba un delicado equilibrio entre lo rítmico y lo sentimental. Su falsete fluido no buscaba imponerse, sino envolver al oyente con una calidez poco común. En una escena dominada por estilos cada vez más agresivos, su propuesta sonaba casi como un acto de resistencia romántica. Esa diferencia fue, precisamente, su mayor fortaleza.
Su relación con el productor Winston Riley y el sello Techniques Records lo colocó en un entorno altamente competitivo, compartiendo espacio con figuras que definieron una época. Aun así, James logró sostener su lugar con dignidad y carácter propio. No necesitó saturar las listas de éxitos para ser recordado. Bastó con mantener una identidad vocal clara y honesta, algo que hoy se valora aún más con la perspectiva del tiempo.
Temas como In the Mood y, especialmente, Samfie Lover junto a Lady G, trascendieron generaciones y fronteras. Estas canciones no solo dominaron sistemas de sonido y la radio, sino que se convirtieron en parte del ADN emocional del dancehall clásico. En ellas, James demostró que la emoción y la sutileza podían convivir con la pista de baile. Su música sigue sonando como un recuerdo vivo de una era más íntima del género.
El alcance internacional que logró con su versión de Got to Be There de Michael Jackson confirmó que su talento podía dialogar con audiencias fuera de Jamaica. Sus colaboraciones con productores como King Jammy y Mikey Bennett, así como su presencia en el influyente sound system Killamanjaro, consolidaron su estatus como un artista respetado. No fue una estrella ruidosa, pero sí una figura constante y confiable. Esa constancia es parte de su legado.
La partida de Hopeton James deja un vacío difícil de llenar, especialmente en un momento en que el dancehall y el reggae miran cada vez más hacia el futuro. Su voz representaba una forma de sentir y cantar que hoy resulta escasa. Más allá de los números o los rankings, su mayor aporte fue emocional. Su fallecimiento marca el cierre de un capítulo esencial en la historia musical de Jamaica, uno que merece ser recordado con respeto y gratitud.







