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Stephie Davis: la voz que abrió camino a las mujeres en el calipso costarricense

Redacción Carlos Villa 


Stephie Davis se convirtió en la primera mujer que grabó un disco de calipso, el género musical limonense por tradición cuando coincidió con un productor en su tierra Limón durante la pandemia. Asegura que no quiere ser la única y espera que más mujeres como ellas protagonicen el ritmo de este género. 

La indispensable presencia de las mujeres en los espacios donde no se les acostumbraba antes continúa emergiendo en todas las latitudes, cuando hablamos sobre el regalo que Jamaica le dio al mundo, el reggae se nos viene a la cabeza Bob Marley o Vybz Cartel, pero quizá desconocemos la historia de la primera mujer afrocostarricense que grabó un disco de calipso, el pariente cercano del reggae, el ska y el rocksteady.  

Stephie Davis nació en la cuna del calipso, una pequeña comunidad de la isla costarricense de nombre Limón, donde las olas que golpean las costas, el coco y el rallador que se usa fungen como elementos indispensables de la creación musical que sucede en esta localidad.  

Stephie siempre estuvo de alguna forma u otra cerca de la música, a sus papás les fascinaba oírla, y ella encontró en Tina Turner su figura de inspiración, según revela a una entrevista para el portal Ticas Poderosas. Así, encontró en las películas, las letras y la voz de Turner su pasión por contar historias a través de la música.  

Consciente de que sin la música era imposible trazar su vida, se fue a San José junto con algunas de sus amigas a estudiar inglés, pero también a perseguir sus primerizos sueños como artistas, pues en Limón no había oportunidades profesionales para ser cantantes. Sin embargo, las cosas no siempre salen como uno quiere y terminó en área de recursos humanos de una empresa y a la par tenía algunas presentaciones en bares y restaurantes. 

 

Cuando pensó que la pandemia obstaculizaría sus sueños musicales, decidió regresar a su tierra natal Limón en un intento de pausar al igual que toda la humanidad sus sueños ante el desconcierto, sin embargo, ahí llegó algo que no veía venir, durante su estadía en Limón el productor Manuel Monester, quien ya había escuchado sobre ella le invitó a convertirse en la primera mujer de la cultura afro de Costa Rica en grabar un disco profesional de calipso.  

Es así como a partir de la pandemia y la coincidencia de Manuel en la provincia de Limón quien se encontraba indagando un poco más acerca de este tradicional ritmo limonense hicieron la mezcla perfecta para que todo el trabajo que Davis había hecho años anteriores la llevara al estrellato.  

A partir de aquí, además de los numerosos premios a los que fue galardonada como el ACAM (Asociación de Compositores y Autores Musicales de Costa Rica) dos veces, adquirió algo mucho más valioso, ganó la representación de las mujeres, una batalla que no tenía idea en que era precursora y que no buscaba abanderar, pero de la cual ya era estandarte. 

Cuando le preguntan en esta entrevista sobre la ausencia de las mujeres en un rol protagónico en el calipso, reggae y géneros similares, ella responde que “La mayoría de las mujeres que conozco que son jóvenes son coristas, no están al frente, están en grupos donde el vocalista principal es hombre, y ellas están atrás”. Afirma también, que no quiere ser la primera y la única.  

 

 

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