Salida de emergencia


Por Deborah Buiza Tres elementos pueden resultar claves en nuestra existencia: 1. Saber qué es lo que NO quieres en tu vida; 2. Reconocer cuándo es el momento de irte, y, 3. Saber dónde está la salida de emergencia. Identificar esas cosas que nos incomodan, nos molestan, nos duelen y que no aceptaríamos bajo ningún término lleva su tiempo y requiere un trabajo constante de conocimiento personal, pero vale toda la pena porque se convierte en un gran filtro para la toma de decisiones y te permite observar con claridad aquello que no te conviene, no te aporta y poder decir NO con asertividad y sin culpa cuando se presenta. ¿Qué es lo que no quieres en tu vida? Dilo en voz alta “No quiero ____ en mi vida”, ahora dilo más alto, si puedes hacerlo frente al espejo mejor, ¿qué notas? Es necesario aprender a reconocer nuestra voz para que a la primera nos hagamos caso, pero cómo podríamos hacerlo si tal vez ni siquiera sabemos como se escucha, así que práctica, pon atención y hazte caso. ¿Te ha pasado que estando en un lugar o en una situación sientes una energía interna que te mueve a irte? A veces si hacemos caso y en otras ocasiones a pesar de la incomodidad nos quedamos, ¿por qué hacemos esto? Seguramente conoces historias en las que por un segundo que la persona se fue de algún lugar se salvó de que le ocurriera una tragedia, así uno necesita sensibilizarse y reconocer cuando es el momento para salir de los lugares que nos pueden dañar, escucha a tu cuerpo, él siempre da señales de alerta. Necesitas conocerte, escucharte, hacerte caso, no demeritar de principio lo que piensas o sientes respecto a una situación, relación o una persona diciéndote que “estás loca” o que seguramente son “tus nervios”, por si las dudas sal de ahí y luego revisa que fue lo que sucedió para encontrar información que te ayude a tomar una mejor decisión y ponerte a salvo. Nunca permanezcas en un lugar sin antes haber ubicado la salida de emergencia, y tal vez esto pueda leerse exagerado y paranoico, pero estamos hablando de cuidarte, de que eres lo más importante y que hay que ponerse listo para preservarse. Por lo general cuando vamos a algún lugar nos preocupamos por cómo llegar, pero es fundamental también plantear el escenario de cómo vamos a salir de ahí y qué hacer si las cosas se complican un poco. No te pongas en riesgo. Imagina que preparas un plan de escape, bajo cualquier situación ¿qué te haría salir de ahí?, ¿cuál es la señal de tu cuerpo que te dice que corres peligro?, ¿cómo puedes salir del lugar en el que te encuentras? Hay ocasiones en las que nadie va a poder venir a salvarte, tu sola o solo tendrás que actuar como tu héroe con capa (o sin capa como decía Edna Moda en Los increíbles) y sacarte de esos lugares en los que puedes correr riesgo de continuar ahí. De algún modo tendrás que encontrar la puerta de emergencia y pasar por ella, si fuera el caso, se valiente, aunque las piernas te tiemblen y no sepas bien a bien como continuarás después. ¡Sal de ahí! Y tú ¿tienes ubicada la salida de emergencia?