google.com, pub-2505080260247083, DIRECT, f08c47fec0942fa0
top of page

Reggae por la paz: la historia del concierto One Love Peace de 1978

En la década de 1970, Jamaica se encontraba sumida en una intensa guerra civil, con pandillas de pistoleros alineados con los dos principales partidos políticos, el Partido Nacional del Pueblo (PNP) y el Partido Laborista de Jamaica (JLP). En este contexto de violencia, la figura de Bob Marley y otros artistas del reggae emergieron como símbolos de paz y esperanza. El clímax de sus esfuerzos se materializó en el legendario concierto One Love Peace del 22 de abril de 1978. 

 La violencia en Jamaica en los 70s 

Durante los años 70, Jamaica experimentó una violencia exacerbada por la rivalidad entre las pandillas vinculadas a los partidos políticos. La situación llegó a un punto crítico cuando Bob Marley, uno de los íconos más influyentes del reggae, fue víctima de un intento de asesinato en diciembre de 1976, lo que lo llevó a exiliarse temporalmente. 

 

Mientras Marley estaba fuera del país, dos líderes de pandillas, Claudie Massop del JLP y Bucky Marshall del PNP, decidieron dejar atrás sus diferencias después de encontrarse en prisión. A pesar de sus intentos iniciales de matarse, llegaron a un acuerdo para reducir la violencia que asolaba sus comunidades. 

 

El concierto One Love Peace 

El regreso de Bob Marley a Jamaica fue motivado por el deseo de contribuir a la paz. El concierto One Love Peace se organizó como un evento monumental donde la música se utilizó como herramienta para unificar a una nación dividida. Marley logró un momento histórico cuando persuadió a los líderes políticos Michael Manley y Edward Seaga para darse la mano en el escenario, simbolizando un esfuerzo por la reconciliación. 

 

El concierto no solo fue un evento musical, sino también un manifiesto político y social. La participación de otros grandes artistas del reggae, como Peter Tosh, Jacob Miller y Dennis Brown, reforzó el mensaje de unidad y paz. 

 

Un espejismo de paz 

A pesar del simbolismo y la esperanza generada por el concierto, la paz en Jamaica fue efímera. La violencia política no solo continuó, sino que se intensificó en los años siguientes. Durante la siguiente campaña electoral, el número de asesinatos aumentó drásticamente, reflejando la persistente inestabilidad del país. 

 

Bob Marley continuó siendo una figura emblemática del movimiento por la paz y la justicia social. Sus canciones, cargadas de mensajes de amor y resistencia, siguen inspirando a millones en todo el mundo. Sin embargo, su desilusión con la política jamaicana quedó patente en sus palabras posteriores al concierto: "Debería haberlos matado a ambos". 

 

 

Comments


bottom of page