Novela: Reggae y fuego. Identidad y ritmo en el debut de Jacqueline Crooks
- RootsLand

- 9 dic 2025
- 2 Min. de lectura
Redacción: Daniela Paredes Rocha

Prender fuego, la impactante primera novela de Jacqueline Crooks, combina reggae, dub y una poderosa historia de identidad, migración y resistencia.
La escritora jamaicana Jacqueline Crooks inventa un lenguaje propio para capturar la cultura musical de los sound systems y el reggae en estos subgéneros adictivos y llenos de adrenalina.
Prende fuego, su primera novela, es uno de los descubrimientos y lecturas más poderosas de este 2025. Una obra con un lenguaje propio, absolutamente llena de música, que reflexiona sobre la identidad, exclusión, pérdida y lucha política y de clases, siempre en la Inglaterra de finales de los setenta. A ritmo de dub reggae, la historia se vuelve un viaje profundamente emocional, aunque llevado por el thriller que sigue a su protagonista, Yamaye, desde los bajos fondos de Bristol hasta las selvas impresionantes de Cockpit Country en Jamaica. Un viaje en busca de fuga, raíces, reggae y respuestas.
Nacida en Lluidas Vale, Jamaica, Crooks creció en un barrio londinense de Southall durante los años setenta y ochenta, dentro de una comunidad migrante vibrante y combativa. Se graduó en Política Social por la Universidad de Roehampton y obtuvo una maestría en Artes por la Universidad de Londres. Su primera publicación fue la colección de relatos The Ice Migration (2019), finalista del Premio Orwell de Ficción Política. Prende fuego, resulta de 16 años de trabajo y fuertemente basado en su propia biografía. Ha sido destacado como uno de los libros del año por The New Yorker o The Observer, además de ser finalista del Women’sPrize y ganadora del PEN America.
Crooks construye un universo sonoro que guía toda la historia. Cada capítulo late con los bajos profundos, el pulso del reggae y la energía de una cultura que ha usado la música para sanar, denunciar y mantener viva su memoria. En ese escenario se mueve la protagonista, una joven marcada por pérdidas, silencios y heridas que piden respuesta. Su viaje, lleno de dolor y determinación, se convierte en una búsqueda de justicia donde la venganza aparece como un fuego que consume, pero que igual ilumina.
La autora logra unir la intimidad y la violencia, la ternura y la furia, enseñando cómo las comunidades migrantes construyen hogar incluso en entornos adversos. La novela no solo retrata la dureza de la vida de los barrios londinenses, sino que igual también sus espacios de resistencia: las cocinas llenas de aromas caribeños, fiestas sin fin, amistades forjadas en el ruido de la calle y el abrazo del reggae.
Uno de los mayores logros de Crooks es su estilo y vida. Su narrativa es cálida, rítmica, por momentos casi poética, como si imitara el reggae y el dub. Las frases vuelven, resuenan y se transforman, creando una experiencia increíble que mantiene al lector atrapado en cada página.
Con Prender fuego, Jacqueline Crooks se da como una voz nueva e increíble en el ámbito literario. Su historia prende emociones, desafía estructuras y enseña que, a veces, la literatura, igual que el reggae, puede sonar como un beat que retumba por dentro.







