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Los canadienses respaldan el cannabis legal: cierran la puerta a otras sustancias

Los canadienses respaldan el cannabis legal: cierran la puerta a otras sustancias
Los canadienses respaldan el cannabis legal: cierran la puerta a otras sustancias

Redacción: Guicel Garrido


Un reciente estudio de Research Co. revela que, aunque el 65% de los canadienses respalda la legalización del cannabis, existe un rechazo mayoritario a despenalizar drogas duras. El informe destaca además un sólido consenso político a favor de los controles de drogas en el ámbito laboral y los retos que enfrenta el mercado legal frente al sector informal.


A siete años de la histórica decisión de Canadá de legalizar la marihuana, la aceptación pública de esta medida sigue consolidándose, aunque con matices regionales y una firme resistencia a expandir este modelo hacia otras drogas. Según los datos más recientes de la encuestadora Research Co., el 65% de los ciudadanos se muestra a favor de la legalización del cannabis, lo que representa un incremento de tres puntos respecto al año anterior.


El apoyo a la normativa no es uniforme a lo largo de la geografía canadiense. Las provincias del Atlántico encabezan la lista con un abrumador 72% de aceptación, mientras que Quebec se sitúa en el extremo opuesto, siendo la única región donde el apoyo ha disminuido, cayendo al 60%.


La encuesta también revela una brecha generacional y cultural en la percepción de la droga. Los ciudadanos de ascendencia indígena son quienes más respaldan la legalidad del cannabis (75%), seguidos por aquellos de origen europeo (68%). En contraste, las comunidades de origen surasiático y del este asiático mantienen posturas más conservadoras, con niveles de aceptación que apenas superan el 54%.


A pesar de la normalización del consumo, el gobierno federal enfrenta un reto económico y de seguridad: el mercado negro. El informe destaca que solo el 48% de los consumidores actuales adquiere la totalidad de su producto en establecimientos minoristas autorizados.


En provincias como Columbia Británica y Quebec, más de la mitad de los usuarios admite seguir recurriendo a fuentes no oficiales para obtener su mercancía. Este dato sugiere que factores como el precio, la accesibilidad o la variedad en el mercado regulado aún no logran desplazar por completo a las redes informales.

 

"Drogas duras": Una línea roja innegociable

Si bien el cannabis ha ganado su lugar en la sociedad, el apoyo para la legalización de otras sustancias es prácticamente inexistente. El rechazo es categórico:

●      Éxtasis: Solo un 14% de apoyo.

●      Cocaína: 12%.

●      Heroína y Fentanilo: Apenas un 9%.


Estos resultados indican que la sociedad canadiense distingue claramente entre el uso recreativo del cannabis y los riesgos asociados a las sustancias sintéticas u opiáceos, cerrando el paso a cualquier intento de comercialización similar.


Uno de los hallazgos más sorprendentes de la encuesta es el amplio consenso sobre la seguridad en el entorno de trabajo. El 64% de los canadienses cree que las empresas deberían tener el derecho de realizar pruebas de detección de drogas a sus empleados, independientemente de si operan con maquinaria pesada o no.


"No hay división política en este tema", señaló Mario Canseco, presidente de Research Co. Esta medida de control cuenta con el respaldo de votantes de todo el espectro político, desde conservadores (69%) hasta liberales (68%) y neodemócratas (58%), lo que refleja una preocupación compartida por la productividad y la seguridad laboral en la era del cannabis legal.

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