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La reina de Lavalle estudia, canta reggae y ska, y levanta la voz por las desaparecidas

Redacción: Grecia Rodriguez 


Cintia Denis Man tiene 21 años, estudia Comunicación Social y canta reggae y ska en la banda Quitapena. Representa a Lavalle en la Vendimia y habla sin filtros de su departamento, de las chicas que están desaparecidas y de lo que significa ser reina dentro de todo ese mundo. 


Cintia Denis Man tiene 21 años, estudia Comunicación Social y en su tiempo libre canta reggae y ska en una banda. No es un perfil típico de una reina vendimial; más bien a ella le gusta saberlo. La joven que representará a su departamento en la Vendimia entró a la banda Quitapena hace un año sin haber estudiado canto en toda su vida. “Me pintó la idea”, dijo y solo se encoge de hombros como si fuera la cosa más natural del mundo el meterse a cantar sin saber bien cómo va a salir. Aunque ya mejoró bastante, ella misma lo ha reconocido, y tiene en mente un proyecto solista que todavía no tiene nombre, pero que ya existe en su cabeza. 


Ella estudia eso porque le gusta hablar con gente, algo simple, nada de grandes vocaciones ni historias. Le gusta la gente, lo social y pues, entonces eligió Comunicación Social. Sobre Lavalle habló con orgullo y un poco de fastidio. Orgullo por su departamento y fastidio por cómo lo describen. Lo del desierto la cansa. “Más de 30 mil personas viven ahí”, dijo, y también cuenta que hay barrios nuevos, movimiento, inversiones, vida nocturna y que la gente que no conoce Lavalle debería ir a conocerlo antes de hablar. 


Cuando en su coronación nombraron a Johana Chacón y Soledad Olivera, las dos chicas lavallinas desaparecidas, no lo hizo para ganar aplausos, sino porque siente que desde su lugar ella tiene que hacer algo, aunque sea nombrarlas para que no las olviden. También comenta que Lavalle necesita saber qué pasó, que hay que llegar a fondo de este caso sí o sí, y cuando habla sobre este tema se le corta un poco la voz. 


También defendió a Evelin Ramírez, la reina del año pasado que quedó embarazada en pleno mandato y generó una gran polémica. Para Cintia no hay mucho que discutir, más que fue valiente, responsable y cumplió con todo en el momento que debía. En el ping pong, confesó que su color favorito es el fucsia, que tomaría un Bonarda antes que cualquier otro vino porque es el que se hace en su tierra y que su plan de fin de semana ideal es un asado en la montaña, algo muy común en Lavalle. Ella tiene dos frases que repite muy seguido, y son: “Nunca digas nunca”; la otra es que las palabras se las lleva el viento.  


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