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La historia no contada del reggae en Cardiff y cómo los sound systems forjaron comunidad y cultura

Redacción:  Javier Escárcega


La escena de Sound Systems en Cardiff, Gales. A través de testimonios de pioneros, activistas e historiadores, la pieza revela cómo estos colectivos de música reggae se convirtieron en espacios de identidad, resistencia y comunidad para jóvenes negros en un entorno marcado por la exclusión, el racismo y la falta de apoyo institucional. 

En las décadas de 1970 y 1980, Cardiff albergaría una escena única de Sound Systems de reggae que funcionó como un refugio cultural ante el racismo y la marginación social que padecían jóvenes de la comunidad negra. Con pioneros como Lawrence “Tylo” Taylor y Andrew “Bingham” Binns, estos sound systems surgieron como respuesta creativa a un entorno hostil donde la juventud afrocaribeña era maltratada, excluida y estigmatizada. Estas plataformas ofrecían no solo música, sino también solidaridad y un sentido de pertenencia en tiempos de aislamiento social profundo. 


El primer Sound System en Cardiff, Black International, allanó el camino para otras agrupaciones como Conqueror Hi Power y Countryman, fundadas por Gilbert Anthony Watt y otros entusiastas locales. A pesar de la escasez de recursos como salas de ensayo, tiendas de discos o medios de difusión, estos equipos prosperaron. Sus integrantes usaban altavoces propios y recorrían ciudades del Reino Unido para enfrentar a otros sound systems, contribuyendo a una red cultural de reggae que desafiaba los límites geográficos y sociales. 


En ausencia de infraestructuras formales, los sound systems asumieron la función de generadores de comunidad y encuentro social. A través de fiestas, presentaciones y participación en eventos como el carnaval de Butetown, estos colectivos se consolidaron como epicentros culturales que congregaban a miles de personas. La música reggae, con sus ritmos y mensajes de resistencia, ofrecía un lenguaje común para quienes se sentían apartados de la sociedad mayoritaria, transformando espacios marginales en territorios de celebración cultural compartida. 


La intensa competencia entre sound systems como Countryman y Conqueror potenció la creatividad y la habilidad técnica de sus operadores. Estas rivalidades no solo estimulaban la innovación en el armado de equipos de sonido y la selección musical, sino también la solidaridad dentro de las comunidades reggae. Incluso en eventos donde rivalidades escalaban, la música prevalecía como un acto de afirmación cultural. Este dinamismo contribuyó a consolidar la escena como una fuerza significativa dentro de la cultura musical británica de la época. 


Con el paso de los años y el cierre de espacios clave, ha surgido una preocupación creciente por preservar la historia de los sound systems de Cardiff. Historiadores y coleccionistas como Ashish Joshi trabajan en la digitalización y recuperación de grabaciones y material audiovisual para evitar que este legado se pierda. Al mismo tiempo, activistas locales como Yasmin Begum impulsan la visibilización de esta cultura en formatos contemporáneos, usando plataformas digitales para asegurar que estas historias no queden olvidadas. 


El impacto de la escena de Cardiff trasciende su contexto local ya que artistas que emergieron de este entorno han llegado a tener repercusiones internacionales. Un ejemplo claro es Benji Webbe, quien pasó del grupo local Bismillah a liderar Skindred, una banda que ha alcanzado renombre global en géneros híbridos que mezclan reggae con otros estilos. Esta continuidad demuestra cómo las raíces de una escena underground pueden influir en trayectorias musicales extensas y diversas. 


A pesar de la importancia histórica y cultural del movimiento de sound systems en Cardiff, todavía falta un reconocimiento institucional más amplio y un esfuerzo sistemático por preservar y promover esta tradición. A diferencia de otras formas culturales invertidas con recursos significativos, como la música clásica, los sound systems suelen carecer de apoyo formal. Los defensores de esta cultura abogan por la creación de espacios dedicados, archivos y programas de financiamiento que validen y perpetúen este patrimonio musical. 


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