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Grass Is Greener: música, historia y cannabis en una mirada sin prejuicios

Redacción:  Hena M. Andrés Cuevas  


Un viaje entre historia, música y justicia social, Grass Is Greener explora la relación del cannabis con la cultura afroamericana y las políticas que la marcaron, todo contado de manera cercana y accesible 

 

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 “Grass Is Greener” o en español “La hierba es más verdees uno de esos documentales que se disfrutan sin prisas. Con una mezcla de historia, cultura pop y análisis social, la producción dirigida por el músico y activista Fab 5 Freddy abre una ventana clara y accesible a la relación entre el cannabis, la música afroamericana y las políticas públicas que han marcado a toda una generación. Lejos de sermones, cuenta una historia que ya estaba ahí, pero que pocas veces se aborda sin prejuicios. 


El documental parte de un lugar cálido: la música. Desde el jazz, pasando por el rock, el hip hop y la escena alternativa, “Grass Is Greener” muestra cómo el cannabis fue parte del ambiente creativo de artistas como Snoop Dogg que moldearon el rumbo cultural de Estados Unidos. Figuras como Louis Armstrong o Duke Ellington aparecen no como íconos intocables, sino como personas que encontraron en la planta una herramienta de inspiración y resistencia cultural. La cinta se apoya en testimonios relajados, anécdotas y fragmentos de archivo que conectan al espectador con esa energía creativa sin perder el hilo de su argumento principal. 


Pero el documental no se queda en lo musical. Una parte central y la más potente es la crítica a la criminalización del cannabis. Con imágenes, datos y voces de especialistas, muestra cómo las leyes antidrogas se aplicaron de manera desigual durante décadas, afectando sobre todo a comunidades afroamericanas y latinas. La narrativa no es confrontativa, pero sí directa: expone cómo un consumo tratado hoy con normalidad en muchos estados fue, durante años, motivo para llenar cárceles de personas cuyo mayor “delito” era poseer pequeñas cantidades. 


El estilo del documental es ágil, cercano y fácil de seguir. No busca abrumar al espectador con tecnicismos. En lugar de eso, se dedica a explicar cómo cambios culturales, intereses políticos y prejuicios sociales moldearon la percepción pública del cannabis. Fabricantes de políticas, activistas, historiadores y artistas conversan entre sí para construir una explicación clara sobre por qué la regulación no puede analizarse sin mirar atrás. 


“Grass Is Greener” también hace una pausa en el presente. Explora el contraste entre la creciente industria legal del cannabis un mercado millonario y las personas que aún arrastran antecedentes penales derivados de su prohibición. Aunque no se posiciona como un manifiesto, sí abre la puerta a reflexionar sobre equidad, reparación y nuevas formas de entender el consumo y la regulación. 


El documental logra algo importante: hablar del cannabis sin caer en extremos. No romantiza, no demoniza. Simplemente presenta hechos, contextos y experiencias que han sido parte de la vida cultural y social de millones de personas. Para quienes siguen de cerca el tema, o para quienes quieren entenderlo desde la raíz histórica y artística, es una pieza que vale la pena ver sin prisa, con la mente abierta y quizá con cuaderno en mano para anotar ideas. 


Para quienes quieran verlo, Grass Is Greener está disponible en plataformas como Netflix y Apple TV, facilitando que más personas puedan acercarse a esta historia de cultura, música y cannabis. 

 

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