top of page

Estados Unidos ante la necesidad de reconocer sus desafíos actuales con el consumo de cannabis

Redacción:  Eduardo Nolasco 


Estados Unidos reflexiona sobre la legalización del cannabis y los retos en la salud de los jóvenes, buscando un equilibrio entre la libertad y la responsabilidad social. 

El cannabis y el debate en el territorio estadounidense dio un giro a la autocrítica mas profunda y honesta. Muchas voces en la salud y de la opinión pública señalan que seria bueno mirar a las consecuencias de mirar a las consecuencias de esta legalización que, trajo libertades, pero, también presentó retos que no se pueden seguir ignorando. Al percibir una necesidad de conversar en como este cambio impactó en el día a día de las familias y la salud de los jóvenes, buscando esto un equilibrio entre el bienestar de la comunidad y el derecho individual. Esta reflexión no busca regresar a lo pasado, más bien busca entender que todo tipo de libertad se acompaña de una responsabilidad en común que se exige sea escuchada con claridad.  


Una de las cosas que más preocupan hoy es que los productos son cada vez más fuertes y fáciles de conseguir, algo que muchos no vieron venir cuando todo esto empezó. Al platicar con especialistas y vecinos, te das cuenta de que falta mucha información y, sobre todo, alguien que acompañe a quienes sienten que el consumo ya les está quitando calidad de vida. Los expertos dicen que ya es hora de romper el silencio y dejar de pelearnos, para empezar a hablar de salud mental y prevención sin juzgar a nadie. Al final, se trata de humanizar el tema y recordar que detrás de los números hay personas de carne y hueso que necesitan una mano amiga y un sistema que los entienda en sus problemas de cada día. 

Lo que de verdad importa en este momento es que hay ganas de buscar soluciones que no castiguen, sino que eduquen y nos ayuden a cuidarnos entre todos. Mucha gente está abriendo los ojos y aceptando que reconocer los baches en el camino es el primer paso para avanzar de una forma más sana. Este aprendizaje viene de ver con sinceridad lo que pasa en las calles y en las casas, ahí donde las leyes se encuentran con la vida real. Si juntamos esa conciencia con las ganas de hacer las cosas bien, podemos empezar a caminar por una ruta donde la honestidad sea lo que nos ayude a calmar una situación que hoy toca a millones de personas. 

Lo que nos espera en los meses que vienen es ver cómo estas pequeñas semillas de ingenio florecen en aplicaciones que nos cuiden y nos entiendan mejor. El reto más grande para quienes crean tecnología será no perder esa calidez que los hizo brillar en este podio. Al final del día, usar la inteligencia con bondad es la única forma de que todos vivamos en equilibrio. Vietnam nos recuerda que el futuro no se trata de máquinas potentes, sino de un sueño que construimos entre todos, usando lo que sabemos para ayudarnos unos a otros en este mundo tan conectado. 

bottom of page