Desorden Público: Tradición y diversidad en un proyecto que conecta generaciones
- RootsLand

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Redacción: Grecia Rodríguez
Desorden Público lanza Salsa All-Ska, un homenaje a la Fania All-Stars que mezcla ska y salsa. Con clásicos de Rubén Blades, Celia Cruz y Willie Colón, la banda reafirma la identidad caraqueña y su conexión con la música caribeña en una gira internacional.

La agrupación venezolana Desorden Público vuelve a sorprender con un proyecto que mezcla raíces caribeñas y rebeldía ska. Se trata de Salsa All-Ska, una producción que rinde homenaje a la Fania All-Stars y confirma que la salsa no es solo un género musical, sino parte de la identidad cultural de Caracas. Con más de cuarenta años de historia, la banda decidió reinterpretar clásicos de la salsa desde su estilo, demostrando que la fusión puede ser un puente entre generaciones.
El trabajo reúne seis versiones de temas emblemáticos. Entre ellos, “Mi gente” y “A-ha/O-no” de Willie Colón y Héctor Lavoe, que se combinan con “Could You Be Loved?” de Bob Marley, creando un cruce vibrante entre Caribe y reggae. También aparece “¿De qué?”, de Rubén Blades, cuya vigencia conecta con la realidad social actual, y “Químbara Quimbara” de Celia Cruz, un himno que no podía faltar. La lista se completa con “Quítate la máscara, bandolera” de Ray Barretto, grabada junto a Adalberto Santiago, y “El ratón” de Cheo Feliciano, que tendrá una versión especial en CD y vinilo.
El lanzamiento llega en un momento sensible: poco después del fallecimiento de Willie Colón. Para la banda, este proyecto se pensó como un tributo en vida, pero ahora se convierte en despedida. Aun así, resaltan la grandeza de su legado y la influencia que dejó en Venezuela, donde la salsa marcó generaciones y se convirtió en un lenguaje común en barrios, fiestas y conciertos multitudinarios.
Lejos de ser un experimento aislado, Salsa All-Ska refleja la esencia mestiza de Desorden Público. Su sonido siempre ha estado atravesado por ritmos caribeños, desde el merengue hasta los tambores afrovenezolanos. Por eso, adaptar salsa no significa perder identidad, sino reafirmar que su música es un espejo de la diversidad cultural. Músicos como Marcial Istúriz y Alfredo Naranjo ya escucharon el material y lo calificaron como un trabajo sólido y respetuoso.
La agrupación recuerda cómo la salsa fue parte de la vida cotidiana en Caracas: desde los conciertos en el Poliedro hasta las fiestas en San Agustín y Petare. Para ellos, negar su impacto sería vivir en una burbuja. La salsa suena en cada esquina y forma parte de lo que significa ser caraqueño. El proyecto no se queda en el estudio.
La banda inició una gira internacional que arrancó en Bogotá y seguirá por Estados Unidos, con presentaciones en Houston, Queens, Washington D. C., Orlando y Miami. Luego viajarán a España para el Huellas Music Fest y cerrarán en Lima, Perú. Además, gestionan su participación en el Lincoln Center de Nueva York en julio, lo que marcaría un logro en su carrera.
Salsa All-Ska es más que un homenaje: es una declaración de identidad. Desorden Público demuestra que la música caribeña sigue siendo un lenguaje universal de resistencia y celebración. Con este trabajo, la banda reafirma que la salsa no solo se escucha, se vive, y que Caracas late al ritmo de sus trompetas y tambores.



