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Bebidas y snacks con THC en EE. UU.: una industria al borde del abismo

Redacción: Andrea Zamora 


Una cláusula incluida en una reciente ley federal amenaza con eliminar casi todos los productos derivados del cáñamo con THC, bebidas, gomitas y comestibles, antes de finales de 2026, dejando a miles de negocios ante un futuro incierto. 

 

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La industria de productos derivados del cáñamo en Estados Unidos vive horas de tensión. Recientemente, en el paquete legislativo que puso fin al cierre del gobierno federal, se aprobó una disposición que redefine la legalidad del cáñamo y establece un límite drástico para cualquier producto con THC: por envase no podrá superar los 0,4 miligramos.  

 

Para el consumidor común esto significa que bebidas carbonatadas, gomitas, chocolates, snacks e incluso algunos tópicos o extracciones con cantidades habituales de THC dejarían de ser legales, a menos que se reformulen radicalmente.  

 

¿Qué implicaciones tiene esto? 

Primero, podría desaparecer del mercado la gran mayoría de productos con infusión de THC. Según estimaciones de la industria, más del 90 % de los artículos actualmente ofrecidos quedarían fuera del nuevo marco.  

Segundo, se proyecta un fuerte impacto económico. La industria del cáñamo ha crecido en los últimos años hasta alcanzar valores de decenas de miles de millones de dólares; la nueva norma pone en riesgo no sólo productores y comercios, sino también empleos y consumo legal.  

 

Tercero, el acceso se concentraría: sólo productos con niveles muy bajos de THC o sin él podrían seguir disponibles, mientras que aquellos que generan efectos psicoactivos podrían desaparecer de tiendas convencionales.  

 

Sin embargo, la reacción de la industria ha sido inmediata: productores, distribuidores y pequeños negocios advierten que la regulación “radical” podría destruir un mercado que se formó bajo una laguna legal. Muchos llaman a una regulación responsable y no a una prohibición total, señalando que los productos actuales cuando se venden correctamente representan una alternativa a bebidas alcohólicas o sustancias más peligrosas.  

 

Adicionalmente, algunos defensores sugieren que una regulación similar a la del alcohol con controles de edad, etiquetado claro y límites de concentración sería más efectiva que eliminar el mercado por completo.  

Mientras tanto, los consumidores comienzan a cuestionarse qué pasará con sus compras habituales, con los precios, la disponibilidad y la legalidad de productos que hasta hace poco se consideraban dentro del marco legal. 

 

En suma, la decisión tomada en Washington podría cambiar radicalmente el panorama del cáñamo en Estados Unidos: lo que nació como un boom de bebidas, snacks y suplementos infusionados con THC podría quedar reducido casi a cero o al menos transformarse profundamente antes de finales de 2026, si no hay intervenciones a último momento. 

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