Ska punk, más que música: una forma de alzar la voz
- RootsLand

- hace 6 días
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Redacción: Carolina Herrera
El ska punk se ha consolidado como una escena musical que mezcla ritmo y protesta, con bandas que utilizan sus letras para denunciar desigualdad, violencia y fascismo, sin dejar de lado su dimensión emocional.

Como una válvula de escape, el Ska Punk se ha mantenido como un fuerte eco de las voces de la comunidad que tienen la convicción de generar impacto para transformar la manera en cómo se maneja la sociedad. Desde luchas locales hasta internacionales, la cultura del ska punk refleja la realidad que muchos enfrentan.
Al preguntar sobre la identidad del ska punk algunos lo podrán definir técnicamente como un género musical que mientras mantiene el ritmo y la cadencia de la música afroantillana encuentra espacios perfectos para que las percusiones de las guitarras sean escuchadas junto con los bombos de la batería tan característico del punk de los setenta y ochentas. Sin embargo, para la mayoría es más que un estilo musical.
Girando en torno al apoyo, el ska punk es para muchos un medio de liberación, de lucha contra ideales violentos y que a través de sus líricas difunde mensajes antifascistas y antirracistas. El propósito de alzar la voz no discrimina a generaciones, jóvenes y adultos han participado en el ruido que el género hace cada vez que apoya a movimientos sociales contra la desigualdad, violencia y cualquier tipo de injusticia de carácter nacional o internacional.
En una reciente entrevista, el vocalista de La Minerva, una banda mexicana de ska punk, expresó que sin la existencia de los movimientos sociales los mensajes de la música no tendrían sentido. Esto debido a que, como es en el caso del ska punk, sus letras abordan temáticas sociales que reflejan la realidad de muchos, y distintas bandas a través de los tiempos han manejado la misma fórmula. Por ejemplo, dentro de las más veteranas se encuentran Los Inadapta 3, Oveja Negra o Los Gargas, mientras que en la segunda generación están La Minerva, No Hay Fianza, Gato Empulgado, la Cuadra Vaga o La Mugrosa Ska. Asimismo, en un periodo más actual se pueden identificar a Orkesta Etilika o a La Poronga Ska, que al igual que las anteriores mantienen en su repertorio al menos una canción de carácter social que se traduce como un símbolo de lucha.
No obstante, en la escena del ska punk también existe la gran y ya explorada posibilidad de abordar temas nada políticos, al enfocarse en mensajes más de amor o del desamor, como lo han hecho las bandas No Tiene La Vaca o The Donatellos. Convirtiéndose en un ejemplo de que temas más relajados también pueden dar fuerza en momentos cruciales, y así también construir un camino de resistencia.
De esta forma, el ska punk se mantiene como un espacio multicultural en el cual se puede encontrar poder, protesta e identidad que, sin importar la melodía o la banda, su mensaje es duradero.








