google.com, pub-2505080260247083, DIRECT, f08c47fec0942fa0
top of page

Por qué los adultos mayores eligen comestibles de cannabis frente a los fármacos tradicionales

Redacción:  Amairany Ramírez 


Descubre por qué los adultos mayores están cambiando sus medicinas por comestibles de cannabis. Un nuevo estudio revela que la búsqueda de alivio para el dolor y un mejor sueño motiva este cambio generacional hacia el bienestar natural. 

 

En un giro inesperado para las tendencias de salud pública, la población de la tercera edad ha comenzado a mirar más allá del botiquín tradicional. Lejos de los estigmas de décadas pasadas, los adultos mayores están integrando cada vez más los comestibles de cannabis en sus rutinas diarias, no con el fin de experimentar una euforia recreativa, sino como una herramienta para alcanzar una mejor calidad de vida. 


De acuerdo con una investigación reciente publicada en JAMA Network Open, este grupo demográfico —específicamente personas de 60 años o más— muestra un interés creciente en productos derivados de la marihuana para gestionar padecimientos crónicos. La premisa es clara: "no les interesa colocarse, solo quieren sentirse mejor", según explica Angela Bryan, profesora de psicología y neurociencia en la Universidad de Colorado Boulder y líder del estudio. 


Una de las revelaciones más impactantes del estudio es la desconfianza hacia los medicamentos de venta libre y bajo receta. Un significativo 32% de los participantes entrevistados en el área de Boulder y Denver manifestó que prefiere el cannabis como una alternativa directa a la medicación convencional. 


El temor a los efectos adversos de los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), como la aspirina, el ibuprofeno o el naproxeno, es un factor determinante. Muchos adultos mayores han presenciado cómo amigos o conocidos han sufrido úlceras sangrantes u otros problemas gástricos debido al uso prolongado de estos analgésicos para tratar la artritis. Ante este panorama, el cannabis aparece como una "última frontera" para quienes buscan alivio sin las "resacas" o la "niebla mental" que otros fármacos pueden provocar. 

¿Qué buscan realmente? 


El estudio detalla que las motivaciones son profundamente pragmáticas. Casi el 24% de los encuestados recurre a los comestibles para combatir problemas relacionados con el envejecimiento, como el dolor crónico, la depresión matutina y, sobre todo, la mala calidad del sueño. Solo un minúsculo 7% de los consultados expresó interés en usar la marihuana con fines puramente recreativos o sociales. 


Además, el componente social juega un papel crucial. El "boca a boca" tiene una influencia poderosa: el 21% de los participantes decidió probar estos productos tras escuchar testimonios positivos de amigos o recomendaciones de profesionales de la salud. 


En cuanto a la composición de los productos, los adultos mayores parecen haber encontrado un equilibrio perfecto. El 58% de los usuarios prefiere lo que los investigadores denominan la "opción Ricitos de Oro": una mezcla equilibrada de THC (el componente psicoactivo) y CBD (el compuesto no embriagante con propiedades terapéuticas). Un 29% se inclina por productos con predominancia de CBD, buscando únicamente sus beneficios para la salud sin ninguna alteración mental. 

bottom of page