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Las palabras de Chronixx sobre el propósito del arte y su conexión con las raíces jamaicanas

El artista jamaicano Chronixx revela cómo crecer junto a su padre, el músico Chronicle, definió su visión del reggae como un lenguaje espiritual y social. Su trabajo con la banda Zincfence Redemption impulsa un sonido que conecta tradición y nueva generación, reflejado en temas como Smile Jamaica y Here Comes Trouble. 


Redacción:  Eduardo Nolasco 

Chronixx se aleja de las respuestas ensayadas y profundiza en lo que significa haber crecido en un entorno en el que la música era su lenguaje y no solo un pasatiempo. Con claridad menciona que el haber tenido una figura como la de su padre, le permitió entender la industria desde dentro y, sobre todo, saber el significado de la responsabilidad de llevar un micrófono. Para él, el reggae no es algo que se pueda separar de la vida, es una respuesta a la realidad social y espiritual que se respira en las calles, y subraya que su música busca ser ese puente entre la tradición que heredó y la visión de su propia generación. 


Un punto que resalta mucho en su visión es cómo creció rodeado de música desde niño, viendo a su padre (Chronicle) trabajar en la industria. Esa cercanía le dio una madurez técnica y lírica que pocos tienen a su edad, permitiéndole entender que el éxito real es que alguien en cualquier rincón del mundo escuche una letra suya y sienta ganas de mejorar su entorno. Él no se ve a sí mismo como una estrella de rock, sino como un mensajero que tiene la suerte de tener una banda talentosa detrás (Zincfence Redemption) para dar forma a ese sonido que muchos llaman Reggae Revival, aunque para él sea simplemente la evolución natural de sus raíces. 


El artista también se abrió sobre la presión que tiene ser “la cara” de una nueva generación de reggae. Confiesa que algunas de sus canciones como "Smile Jamaica" o "Here Comes Trouble" nacieron de la observación a su sociedad y de las ganas de proyectar optimismo sin dejar de lado los problemas reales. El artista insiste en que la tecnología hoy nos permite conectar más rápido, pero que el reto está en no perder la calidez humana y la profundidad de los temas que realmente importan, como la justicia social y el autoconocimiento. 


Lo que realmente te llevas después de escucharlo es que no hay una sola frase al aire; cada palabra tiene un peso real, ya sea en un verso o en una plática casual. Chronixx pone sobre la mesa que el reggae solo logra esa conexión colectiva cuando quien está al frente habla desde su centro, sin poses. No es el marketing lo que va a hacer que su nombre suene más fuerte en lo que viene, sino esa honestidad que no se puede fabricar. Es un llamado directo a sacudirse la costumbre de oír música por inercia y empezar a sintonizar con mensajes que, si los dejas, de verdad te cambian el chip y la energía con la que enfrentas el día. 


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