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La mayoría de los consumidores de cannabis no presenta uso problemático, revela estudio canadiense

Redacción:  Javier Escárcega  

La mayoría de los consumidores de cannabis no presenta uso problemático, revela estudio canadiense
La mayoría de los consumidores de cannabis no presenta uso problemático, revela estudio canadiense

Un estudio reciente realizado por la Université de Montréal muestra que la mayoría de los adultos que consumen cannabis no presentan patrones de consumo asociados a un trastorno por uso problemático. 

Un estudio canadiense con datos de 731 adultos en Quebec reveló que, entre quienes reportaron consumo de cannabis en el último año, aproximadamente 63 % fueron clasificados como de bajo riesgo, mientras que 37 % mostraron indicadores de mayor riesgo según el Cannabis Abuse Screening Test (CAST). Estos resultados indican que una proporción significativa de consumidores no cumple con criterios que se asocian con patrones problemáticos de uso. Esta distinción es importante, ya que pone en tela de juicio la visión simplista que asocia el consumo de cannabis exclusivamente con dependencia o problemas graves de salud. 

La investigación analizó una cohorte seguida desde la adolescencia, proporcionando un marco longitudinal que aporta solidez estadística a las conclusiones. Los participantes fueron evaluados con instrumentos estandarizados que permiten identificar niveles de riesgo de trastorno por uso de cannabis, integrando criterios clínicos y de comportamiento. Este abordaje posibilita una mejor comprensión de cómo se distribuye el riesgo entre usuarios y no usuarios, y respalda la necesidad de políticas diferenciadas para distintos perfiles de consumo, en lugar de enfoques punitivos generales. 

Aunque la mayoría de los consumidores se encontró en el grupo de bajo riesgo, el estudio también identificó patrones asociados con mayor probabilidad de consumo problemático. Entre ellos, destacaron mayores prevalencias en hombres, personas con nivel educativo más bajo y quienes reportaron peores condiciones de salud mental, especialmente ansiedad. Esto sugiere que no solo la frecuencia, sino también factores psicosociales y demográficos, influyen en el riesgo. 

Los resultados mostraron que la frecuencia de uso por sí sola no explica todo, aunque sí fue el factor más fuertemente asociado con mayor riesgo. El hallazgo de que muchos consumidores “de bajo riesgo” se parecen más a no usuarios que a usuarios problemáticos cuestiona estereotipos habituales en el discurso público y médico. Reconocer esta diversidad de patrones permite orientar mejor las acciones de prevención y reducción de daños, enfocando esfuerzos donde realmente se concentran los riesgos. 

Una implicación directa del estudio es que las políticas públicas debieran reorientar sus prioridades, en lugar de equiparar todo consumo con problema de salud, deberían identificar prácticas de bajo riesgo y desarrollar estrategias que reduzcan daños específicamente en grupos vulnerables. Esto puede incluir educación diferenciada, programas de apoyo psicosocial y medidas de salud pública basadas en evidencia científica más que en presunciones moralistas. 

En Canadá, donde el acceso legal al cannabis para adultos existe desde 2018, el debate público suele oscilar entre el entusiasmo por el mercado legal y alarmismos sanitarios. El estudio invita a equilibrar esa discusión, aportando evidencia de que un alto porcentaje de consumidores no encaja en la categoría de uso problemático. Esta perspectiva puede contribuir a una conversación pública más matizada y menos polarizada sobre el cannabis y sus efectos sociales y de salud. 

Y aunque el estudio no minimiza los posibles riesgos del consumo intensivo o problemático, plantea que una política de drogas eficiente debe basarse en la evidencia, distinguiendo entre diferentes experiencias de consumo. Esto incluye reconocer factores contextuales como el entorno social, la presencia de trastornos de ansiedad y el uso concurrente de otras sustancias, que pueden modular el riesgo. Dicho enfoque permitiría diseñar intervenciones más eficaces y menos estigmatizantes para la población general. 

 
 
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