Jah Cutta logra su primer número 1 en el Reggae North Canadian Chart después de 40 años de trayectoria
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Redacción: Maggi Arreola Paola
Producido por Bee Rich Productions y grabado en Tuff Gong, con la participación de grandes figuras como Dean Fraser y Lloyd Parks, Jah Cutta Sings Gold revela un fascinante recorrido musical. Este álbum ha impulsado a Jah Cutta al puesto número uno gracias a su emotiva versión de How Sweet It Is.

Existen momentos en la música que pueden interpretarse como auténticos actos de justicia poética, y el reciente evento protagonizado por Jah Cutta encarna precisamente esta idea. Después de cuatro décadas dedicadas a los escenarios, viviendo el reggae en su más pura expresión desde su cuna en Jamaica hasta los inviernos de Montreal, Carlton Williams puede finalmente proclamar que tiene en sus manos un logro extraordinario: alcanzar el primer puesto en las listas. Su interpretación de "How Sweet It Is" trasciende la categoría de un simple cover; representa, más bien, una declaración de triunfo de un artista que, tras cuatro décadas de carrera y enfrentarse a problemas de salud que casi lo obligan a retirarse, demuestra que ni la fe ni el talento tienen fecha de caducidad.
Este éxito no es fruto del azar. Para llevar a cabo este proyecto, Jah Cutta se apoyó en figuras prominentes del género reggae. Basta imaginar la atmósfera inigualable de los míticos estudios Tuff Gong, donde se reunieron músicos de renombre como Dean Fraser al saxofón, Lloyd Parks en el bajo, Robbie Lyn en el teclado y Dwight Pinkney en la guitarra. La intensidad colaborativa de estos artistas resuena en cada acorde del álbum Jah Cutta Sings Gold, una obra maestra producida por Bee Rich Productions. Este trabajo ha pasado un año cultivando su lugar en los corazones del público y finalmente cosecha su éxito encumbrándose en lo más alto de las listas del Reggae North Canadian Chart.
Lo verdaderamente inspirador de esta hazaña radica en el carácter retrospectivo y emotivo del álbum, concebido como un viaje hacia la nostalgia más genuina. Al reproducirlo, el oyente no solo encuentra el éxito actual, sino también sublimes reinterpretaciones impregnadas de alma de clásicos como "Pitta Patta" y "Tears on My Pillow". Este álbum representa la visión artística de un veterano que se niega a ser relegado al olvido, utilizando con maestría la colaboración de algunos de los más destacados músicos jamaicanos para recordar al mundo la poderosa capacidad del reggae para resonar en el corazón colectivo. Es, en esencia, una celebración del triunfo de la perseverancia frente al inexorable paso del tiempo.








