Del debate al acuerdo: así inicia la transformación del cannabis en Virginia
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Redacción: Grecia Rodríguez
Virginia aprueba la venta legal de marihuana recreativa a partir de 2027. Adultos mayores de 21 años podrán comprar cannabis en tiendas reguladas, con impuestos que financiarán educación, salud mental y programas sociales.

El estado busca reducir el mercado ilegal y abrir un sistema seguro que genere más de 400 millones de dólares anuales en beneficios para las comunidades.
Virginia está a punto de abrir un nuevo capítulo en su historia. Después de años de debates y propuestas fallidas, la Asamblea General aprobó la venta legal de marihuana recreativa para adultos mayores de 21 años. Si todo sigue como está previsto, las primeras tiendas podrán abrir sus puertas el 1 de enero de 2027.
Hasta ahora, los virginianos podían tener cannabis en casa o cultivarlo en pequeñas cantidades, pero no había manera de comprarlo legalmente. Esa contradicción se mantuvo durante cinco años, mientras un mercado crecía sin control. Con la nueva legislación, se busca poner orden y ofrecer un acceso regular, seguro y transparente.
El plan establece que habrá un máximo de 350 licencias de venta en todo el estado. Los negocios deberán cumplir con reglas claras, como mantener una distancia de al menos 300 metros respecto a escuelas y respetar límites de posesión que ahora se amplían: de una onza a dos y media. Los impuestos estarán entre el 12 % y el 16 %, una combinación de impuestos estatales y locales. Aunque pueda sonar un poco elevado, los legisladores calculan que el mercado generará más de 400 millones de dólares al año en ingresos fiscales.
Ese dinero se destinará principalmente a programas de educación infantil, salud mental y proyectos de equidad relacionados con el cannabis. La idea es que el nuevo mercado no solo represente un negocio, sino también un beneficio social. En julio de 2026 comenzará la recepción de solicitudes de licencias, en septiembre se entregarán las primeras a pequeños negocios y, finalmente, en enero de 2027 comenzarán las ventas. Para 2028, la autoridad encargada del cannabis se fusionará con la del alcohol, creando un organismo único que supervise ambos sectores.
Este avance no habría sido posible sin cambios políticos. En 2021, los demócratas legalizaron la posesión y el cultivo personal, pero las ventas quedaron bloqueadas por la prohibición del entonces gobernador republicano, Glenn Youngkin. Con la llegada de Abigail Spanberger a la gobernación y el regreso del control demócrata en ambas cámaras, las cosas cambiaron y se logró un acuerdo que es suficiente para poder avanzar.
Las reacciones de diferentes personas hacen ver el contraste de posturas que hay. Para defensores como JM Pedini, de NORML, se trata de una victoria histórica que permitirá a los adultos acceder a cannabis seguro y regulado. En cambio, algunos críticos, como Chelsea Higgs Wise, advierten que las restricciones en zonas y la rapidez del lanzamiento podrían generar problemas en la cadena de suministro.
Junto con esta ley, se aprobaron otras medidas, como protecciones para padres que consuman cannabis legalmente, además de ajustes en sentencias pasadas por delitos relacionados. Todo apunta a que Virginia quiere cerrar definitivamente la diferencia entre lo que la gente ya hacía y lo que la ley permitía. Por lo tanto, el estado se está preparando para dejar atrás la contradicción de tener marihuana legal, pero sin puntos de venta. El reto es que esto funcione, que los negocios den frutos y que los beneficios lleguen a la comunidad. Lo que es claro es que, a partir de 2027, el cannabis dejará de ser un tema de esquinas y pasará a formar parte de la vida cotidiana bajo algunas reglas claras.



