Ceci Bastida y Tijuana No vuelven a encender la chispa del ska en un escenario inolvidable
- RootsLand

- hace 46 minutos
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Redacción: Arely Negrete
Resistencia, memoria y el regreso de una voz icónica. Lo que se vivio con Tijuana No! fue mucho más que un concierto; fue el recordatorio de que la identidad fronteriza se defiende con el puño en alto y mucha música.

La noche del pasado 11 de abril en La Maquila Estación Cultural no fue una tocada cualquiera porque fue de esas reuniones que te recuerdan por qué el rock y el ska de la frontera tienen un sello tan único. Tijuana No! regresó a casa para armar un alboroto necesario, pero esta vez con una carga emocional distinta por el homenaje a la querida Adriana Primavera y el esperado reencuentro con Ceci Bastida.
Desde antes de que sonara la primera nota ya se sentía algo especial en el aire, no era solo la expectativa de ver a una banda legendaria, sino el cariño de una comunidad que se reconoce en sus letras. Cuando Alex Zúñiga tomó el micro para dedicar la noche a Adriana, el público entendió que lo que seguía no era solo entretenimiento, sino un tributo a la memoria de quienes han construido la escena cultural en Tijuana.
Cerca de las once y media de la noche, las maracas y el ritmo de This is Ska soltaron la energía que todos tenían guardada. Lo mejor fue la mezcla en la audiencia con gente de cincuenta años que seguramente estuvo en los primeros conciertos de la banda junto a chavos de veinte que apenas están descubriendo la potencia de su mensaje.
En cuanto empezó el slam, las edades se borraron y todos se volvieron uno solo entre empujones y saltos. El momento que puso la piel de gallina fue ver de nuevo a Ceci Bastida en el escenario; su voz es parte del ADN de Tijuana No! y escucharla cantar junto a la banda después de tanto tiempo le dio una fuerza increíble al show.
Entre luces moradas y mucho humo, Ceci demostró que esa conexión con el público tijuanense sigue intacta. La banda no se anduvo con rodeos y soltó clásicos como Gente y Nadie dijo nada, para mantener el ritmo a tope; también sonó Transgresores de la ley donde el recinto entero levantó el puño para gritar las consignas zapatistas de techo, tierra y libertad, además de Spanish Bombs, una colaboración con Ceci que puso a todos a vibrar.
Por supuesto no faltaron esos temas que nos recuerdan nuestra realidad fronteriza como La Migra y Gringos Ku Klux Klanes. Es increíble como canciones que tienen décadas de haberse escrito siguen sintiéndose tan actuales en una ciudad como la nuestra, para cuando llegó Pobre de ti, el final ya era una fiesta total. Nadie se quedó sentado porque era el cierre perfecto para una noche que mezcló la nostalgia con las ganas de seguir alzando la voz.
Tijuana No! demostró que con veintiocho años de camino y más de medio millón de oyentes en plataformas digitales no son una banda del recuerdo. Están más vivos que nunca recordándonos que la música es la mejor herramienta para no olvidar a los amigos y para seguir cuestionando lo que pasa a nuestro alrededor, fue una gran noche para el rock fronterizo.



