México, bien dotado


¡Qué hay de nuevo… Viejo!


Por Araceli Mendoza


Hace un año, en la Ciudad de México no se presentó ningún problema de contingencia ambiental. ¡Claro! Estaba el confinamiento. Hoy, el mundo cambió. Por ejemplo, para los niños fue una novedad usar plataformas en la tableta o en la computadora; de hecho, se hicieron algunos juegos virtuales para dar un poco de recreo a los niños. Así, el mundo nos dijo que hay que cambiar… pero no sólo la tecnología, también está presente el cambio climático, haciendo cada día sus reclamos.


Muchas campañas para cuidar el medio ambiente se hicieron años atrás: “pon la basura en su lugar”, “cuida el agua”… Hoy estamos cada vez más confundidos con el cambio climático y sería importante apareciera en los nuevos libros de texto cómo cuidar del planeta.


El presidente estadounidense Joe Biden cumplió cien días al frente de la Casa Blanca. Hace unos días convocó de manera virtual a 40 líderes del mundo para abordar la urgencia de enfrentar el cambio climático.


Hoy más que nunca tenemos que estar a la moda, pero no con marcas destacadas de diseñadores, sino en ver cómo ayudar al planeta en que vivimos, en el cual está la playa que tanto nos gusta disfrutar; ese pueblo mágico… Algunos recordarán como se llenaban la defensa, el parabrisas, de mosquitos al viajar en carretera. Hoy eso ya no está presente.


El presidente Biden convocó a esta reunión porque sabe que el planeta no está bien. El liderazgo de EUA en el cambio climático se vuelve prioridad en la agenda mundial.


México no está fuera del planeta tierra; no se puede distraer con otros asuntos y quedar aislado. Este es un asunto de interés nacional. Muchos países como EUA, el bloque de la Unión Europea y el Reino Unido establecieron una meta de reducción de emisiones, pero el gobierno de Andrés Manuel López Obrador anunció, en diciembre pasado, que mantendría el mismo objetivo de disminuir sus emisiones en 25 por ciento para 2030.


Las consecuencias de no estar en el mismo canal del problema de emisiones contaminantes lo sentimos todos. Como muestra, hace unos días se tuvo que implementar el programa “doble hoy no circula” por una contingencia ambiental, por un “aire malo” en la Ciudad de México.


México puede perder el futuro si no adopta una perspectiva de más largo plazo; tiene que ver los objetivos de corto, mediano y largo plazo con miras a facilitar una transición energética.


México un país extraordinariamente bien dotado para las energías solar, eólica y geotérmica. México maravilloso ¡tan cerca de Dios, pero tan alejado del progreso con la 4T!


En el norte en Sonora se podría producir suficiente energía solar para todo el país y para vender a EUA y a otros lugares, además de ser más económica. Seguramente no se lo han dicho al presidente, o él tiene otros datos.


No podemos deshacernos del carbón o del gas, porque es un hecho que lo seguiremos consumiendo, pero sí podemos establecer los incentivos para ir cambiando hacia una economía más eficiente y productiva.


De no hacer reducciones sustanciales en las emisiones de gases de efecto invernadero en los próximos cuatro a cinco años, antes de 2030 habrá daños irreversibles y México se verá afectado.


Los asesores del presidente López Obrador seguro no sabían que el presidente estadounidense convocó a 40 líderes del mundo para tratar el tema climático, por lo que López Obrador puso en la mesa una propuesta fuera totalmente del tema: pedir apoyo financiero al programa Sembrando Vida. Imagino a Joe Biden: ¿What? I don´t understand you, sorry .


La propuesta de Andrés Manuel López Obrador estuvo fuera de lugar absolutamente, ya que ve más por el lado migratorio que por el cambio climático. Le dijeron que no era el tema ni el foro y que no estaba en un diálogo bilateral con los Estados Unidos.


Tan lejos de Dios y tan cerca de EU, frase atribuida a Porfirio Díaz.