El vínculo entre cannabis y trastornos psicóticos es más serio de lo pensado
- RootsLand

- 19 feb
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Redacción: Arely Negrete
Reciente investigación analiza la relación entre el consumo de cannabis y la inflamación cerebral en personas con episodios psicóticos. Los hallazgos sugieren que el uso de esta sustancia podría influir en la evolución clínica y en la respuesta al tratamiento, abriendo el debate sobre sus riesgos en la salud mental.

Una investigación reciente ha encendido alertas sobre el impacto del cannabis en la salud mental, particularmente en personas que atraviesan un primer episodio psicótico. El estudio fue realizado por especialistas del Hospital del Mar Research Institute en Barcelona y analizó a 61 pacientes con primer episodio de psicosis, de los cuales una parte reportó consumo habitual de cannabis.
Los resultados mostraron que quienes utilizaban esta sustancia presentaban mayores niveles de inflamación cerebral en comparación con los pacientes que no la consumían y con un grupo de control compuesto por 64 personas sanas. Para llegar a estas conclusiones, el equipo empleó resonancia magnética avanzada que permite medir la cantidad de agua libre en el cerebro, un marcador indirecto de procesos inflamatorios.
Las diferencias fueron especialmente notorias en áreas relacionadas con la regulación emocional y el pensamiento, funciones que suelen verse alteradas durante los episodios psicóticos. Los investigadores observaron que el aumento de agua libre era más marcado en los consumidores de cannabis con psicosis que en los participantes sin trastornos psiquiátricos, incluso si estos también habían consumido la sustancia.
Uno de los hallazgos más relevantes es que aproximadamente el 50 por ciento de los pacientes con primer episodio psicótico incluidos en la muestra había consumido cannabis. Esta proporción refuerza la preocupación existente sobre la relación entre el uso de esta droga y el desarrollo o empeoramiento de trastornos psicóticos.
Los autores señalan que la inflamación cerebral podría influir en la respuesta al tratamiento, ya que estudios previos han indicado que los pacientes que consumen cannabis suelen mostrar peor evolución clínica y menor eficacia ante los fármacos antipsicóticos. Según explicó el equipo encabezado por el investigador Miquel Bioque, los resultados aportan evidencia biológica que ayuda a comprender por qué el consumo de cannabis puede agravar los síntomas psicóticos.
La inflamación adicional detectada podría interferir con los mecanismos que buscan estabilizar la actividad cerebral durante el tratamiento. Los especialistas advierten que, aunque el estudio no demuestra causalidad directa, sí fortalece la hipótesis de que el cannabis puede actuar como un factor de riesgo en personas vulnerables.
Ante estas circunstancias, recomiendan especial precaución en jóvenes y en individuos con antecedentes familiares de trastornos psicóticos, ya que podrían ser más susceptibles a los efectos inflamatorios observados en la investigación. El estudio aporta un elemento clave al debate sobre el consumo de cannabis y la salud mental, porque no se limita a señalar una posible relación con la psicosis, sino que ofrece evidencia biológica concreta sobre inflamación cerebral.



