Desorden Público y 40 años del ska latino
- RootsLand

- 23 oct
- 2 Min. de lectura
Redacción: Raquel García
La icónica banda venezolana Desorden Público celebra 40 años de carrera con una gira internacional que reafirma su legado. Entre ska, punk y energía caribeña, el grupo demuestra que la pasión y la rebeldía siguen siendo su motor más poderoso.

Cuarenta años después de irrumpir en la escena musical con su mezcla inconfundible de ska, punk y ritmos tropicales, Desorden Público sigue demostrando que la irreverencia también puede ser una forma de amor. La emblemática banda venezolana celebra su aniversario con una gira internacional que ha encendido escenarios en Europa, América y el Caribe, confirmando que su espíritu rebelde no conoce fronteras ni edades.
El tour, que ha llevado al grupo por Alemania, España, Países Bajos, Francia, Argentina, Chile, Panamá, Estados Unidos y Venezuela, ha sido mucho más que una serie de conciertos: es un reencuentro con sus raíces y una celebración de la música como fuerza social. En cada presentación, el público revive himnos que marcaron generaciones, desde Tiembla hasta Valle de balas, mientras nuevas canciones se suman al repertorio como testimonio de una banda que se niega a vivir del pasado.
El baterista Daniel Sarmiento, uno de los pilares del grupo, describe la experiencia como “un huracán controlado”, una metáfora que resume la energía de sus presentaciones y la química que aún une a los músicos después de cuatro décadas. En cada golpe de tambor y cada acorde de guitarra se siente la esencia de un proyecto que ha sobrevivido dictaduras, censuras y cambios de era sin perder su identidad ni su humor ácido.
Por su parte, el percusionista Oscar Alcaíno define la longevidad de Desorden Público en una sola palabra: pasión. Para él, esa energía colectiva es el motor que mantiene viva la banda. “La pasión por lo que hacemos, por la música misma, es lo que nos sostiene. Y también entender que somos una familia disfuncional, pero unida por los mismos demonios”, ha comentado entre risas. Esa mezcla de honestidad, autocrítica y afecto ha sido la clave de su permanencia.
Desde sus primeros pasos en los circuitos underground de Caracas en los años 80, hasta llenar escenarios en Europa y América Latina, Desorden Público ha sido testigo y protagonista del cambio social en su país. Con letras que combinan sátira política, ironía urbana y ritmos irresistibles, la banda sigue siendo una voz incómoda, pero necesaria.
Más que una gira, este 40 aniversario es una reafirmación de principios. En un mundo donde la música tiende a lo desechable, Desorden Público ofrece una lección de resistencia: el desorden puede ser una forma de armonía cuando nace del corazón. Y mientras sigan tocando, seguirán recordándonos que la rebeldía también puede bailarse.








