google.com, pub-2505080260247083, DIRECT, f08c47fec0942fa0
top of page

De Chalamán a Marley: cuando la música rompió tabúes

Redacción: Alejandra Almazán Vázquez  


Descubre cómo la música influyó en la transformación cultural y social desde los años 80, abordando temas antes considerados tabú. Un recorrido por artistas, géneros y movimientos que redefinieron la conversación pública en América Latina y el mundo. 

 

En la década del ’80, la marihuana era algo que para los padres se inyectaba de forma intravenosa. Había poquísima información. Melingo, que también tocaba con Los Twist -le faltaban años para hacerse tanguero- logró varias cosas con Chalamán: la instaló como tema estival no perecedero, habló de la marihuana para las grandes masas e introdujo el reggae a nivel popular. 


Como los mellizos Barros Schelotto, reggae y marihuana siempre fueron de la mano. Decir “chala”, por esos ochentosos días, solo remitía a una comida regional. No significaba nada, y mucho menos dándole la impronta de superhéroe (Chalaman). El reggae asomo ahí. Después -más concheto y menos popular que Los Abuelos- fue motivo de algunas grandes canciones de Sumo. Habrá que esperar a diciembre de 1987, con Los Pericos, para reconocer la huella estelar de Bob Marley, ese señor que esencialmente se despertaba y fumaba. 


De todos modos, los primeros que le hicieron un cálido homenaje a la marihuana fueron, por supuesto, los Beatles: Got to Get You Into My Life (1966) es un tema alegre que está en Revolver. Paul McCartney hablaba, por primera vez, de un amor distinto al del rock heterosexual: “Fue una canción que escribí cuando me presentaron por primera vez a la marihuana”, dijo en ese librazo llamado Hace muchos años. 


“Empezamos a meternos en la marihuana y me pareció bastante edificante. No parecía tener demasiados efectos secundarios como el alcohol o algunas de las otras cosas, como las píldoras, que prácticamente dejé de tomar. Me gusta la marihuana. No tuve dificultades con eso y para mí fue literalmente una expansión mental. Entonces, Got to Get You Into My Life es realmente una canción sobre eso, no es para una persona, en realidad se trata de marihuana”. 


Cuando apareció Chalamán, canción propaganda de Melingo, el autor no solo zafó de Devoto, sino que armó un éxito comercial tan impactante que, en esos días, figuraba cabeza a cabeza con la gran bestia pop de ese Vasos y besos: Mil horas. 


Melingo textual: “Chalaman me bajó de algún lado. Tuve buena suerte de estar parado justo ahí cuando cayó. Es del ’81, antes de que conociera a Pipo Cipolatti y mucho antes de que Cachorro López me presentara a Miguel Abuelo. La canción me llego así y así la compuse». 

En los años de Alfonsín, la gente no le decía “porro” ni “churro” sino que se dirigía a ella por su nombre distante: marihuana. Los más entendidos, sólo en la jerga, hablaban de “faso”. La crónica policial tipificaba el cannabis hablando de “cigarrillos de marihuana”. 

 

bottom of page