Cannabis y síndrome de Tourette: qué dice la evidencia científica sobre su posible uso terapéutico
- josesahagun2001
- hace 5 días
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Redacción Atziri Gómez
Diversas investigaciones analizan el potencial del cannabidiol y el tetrahidrocannabinol para ayudar a controlar los tics asociados al síndrome de Tourette, aunque especialistas señalan que aún se requieren más estudios para confirmar su eficacia y seguridad.
El síndrome de Tourette es un trastorno neurológico que se caracteriza por la presencia de tics motores y vocales involuntarios, los cuales suelen aparecer durante la infancia y, en muchos casos, acompañan a la persona durante gran parte de su vida, aunque existen tratamientos para controlar los síntomas, algunos pacientes presentan efectos secundarios.
En los últimos años, el uso de compuestos derivados del cannabis ha despertado el interés de la comunidad científica debido a su posible capacidad para disminuir la intensidad y frecuencia de los tics. Entre las sustancias más estudiadas se encuentran el cannabidiol (CBD) y el tetrahidrocannabinol (THC), dos cannabinoides que interactúan con el sistema endocannabinoide del organismo.
Los tratamientos convencionales para el síndrome de Tourette suelen incluir medicamentos antipsicóticos y terapias psicológicas enfocadas en el manejo de los tics y de otros trastornos asociados, como el déficit de atención o el trastorno obsesivo-compulsivo. Sin embargo, algunos de estos fármacos pueden provocar movimientos involuntarios que puedan afectar al paciente.
Diversos estudios han comenzado a evaluar el potencial terapéutico de los cannabinoides, uno de los trabajos más citados fue publicado en 2003 en la revista científica Neuropsychopharmacology, donde investigadores analizaron los efectos del THC en 24 pacientes con síndrome de Tourette durante un periodo de seis semanas.
Los participantes recibieron dosis controladas de hasta 10 miligramos de THC, y los resultados mostraron una mejoría en algunos síntomas relacionados con los tics, además de observarse avances en determinadas funciones cognitivas y verbales. Por lo que los investigadores no detectaron deterioro significativo en aspectos como la memoria visual, la atención o la capacidad de aprendizaje.
Años después, nuevas investigaciones continuaron explorando la relación entre el sistema endocannabinoide y este trastorno neurológico. Un estudio publicado en 2020 analizó la concentración de distintos cannabinoides presentes en el líquido cefalorraquídeo de adultos diagnosticados con síndrome de Tourette y la comparó con la de personas sin esta condición.
Los científicos identificaron diferencias en compuestos como la anandamida (AEA), el 2-araquidonoilglicerol (2-AG), la palmitoiletanolamida (PEA) y el ácido araquidónico (AA), moléculas relacionadas con la regulación de diversos neurotransmisores del sistema nervioso central.
Estos hallazgos sugieren que el sistema endocannabinoide podría desempeñar un papel importante en el control de los movimientos involuntarios característicos del síndrome de Tourette. De acuerdo con los investigadores, estos resultados podrían abrir nuevas posibilidades para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
No obstante, los especialistas advierten que la evidencia científica aún es limitada, aunque algunos ensayos clínicos muestran resultados alentadores, la mayoría de los estudios se han realizado con grupos pequeños de pacientes y durante periodos relativamente cortos, por lo que todavía no es posible establecer conclusiones definitivas.
Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el síndrome de Tourette afecta aproximadamente al 1 % de la población mundial, por lo que el desarrollo de nuevas investigaciones continúa siendo una prioridad para ofrecer opciones terapéuticas más eficaces y personalizadas.
Mientras la ciencia avanza, los expertos coinciden en que el cannabis medicinal representa una línea de investigación prometedora, pero todavía requiere estudios clínicos más amplios que permitan determinar qué pacientes podrían beneficiarse, cuáles serían las dosis adecuadas y cuáles son los riesgos asociados a su uso prolongado.


